Hasta ahora no entiendo muy bien por qué mi papá encima se tuvo que ir. Cuando todo se puso más feo, agarró toditas sus ropas, metió en una bolsa de hule y amontema. Nunca más supimos nada de él. Mi mamá no habla de eso conmigo y a veces llora. Pero cuando le pregunto me dice “andá acostate mba’e”.

Desde que se fue no da gusto en casa. Mi mamá tuvo que entrar a otro trabajo, mi hermanita se enferma todo de balde y encima está la bebé. No puedo más irme ni a la escuela como antes. Cambió todo de golpe.

Cuando mi papá estaba, yo me iba a la escuela, me juntaba con mis amigas en la canchita, y todo era diferente. El volvía de su trabajo siempre con un regalo. Me traía juguetes de esa novela Soy Luna que tanto me gusta y carísimo es. Pero el me quería y por eso me compraba siempre. Ese chupetín que tiene chicle también me compraba. Y me llamaba para darme lo que traía y me abrazaba, y yo me sentía feliz. El me crió desde chiquitita, cuando mi mamá se juntó con él.

Algunas veces cuando mi mamá no estaba me decía para acostarnos en la cama de ellos, pero si escuchaba ruido se levantaba rápido para ver quien era.  Y nosotros nomás sabíamos. El me pidió que no le cuente a nadie y yo no quería que se enoje conmigo. Hasta que un día me empezó a doler mi panza y mi vecina le dijo a mi mamá que me lleve al doctor porque podía morirme si no paraba de vomitar. En esa época había luego mucho dengue. Como mi mamá no podía llevarme porque le iban a echar de su trabajo, me llevó la vecina. Y ahí la doctora, “embarazo” he’i chupe. ¿Mba’e pio pea? Yo ko una vez escuché que para eso había que tener la menstruación, ¡y yo nada de eso nunca tuve!

No le entendí luego a la doctora cuando empezó a explicar todas las cosas porque demasiado difícil era cómo hablaba, y ya quería salir luego de ahí porque todo el  mundo me miraba. Y mi mamá, demasiado luego se enojó cuando la vecina le contó.  “nambrena, mba’e embarazada piko, ha’e piko la Virgen María mba’e”. Pero después cuando se fue mi vecina y llegó mi papá, le contó eso a él y ahí mismo él agarro sus cosas y se fue. Al final lo que dijo la doctora era verdad.

“Va a ser como una muñeca’’ me dijo mi mamá. Ijapueterei. Con mi muñeca jugaba un ratito nomás y después ya salía a jugar partido y por la tarde me iba en la escuela. Pero ésta se mueve, usa pañal, llora. De día y de noche. No se puede ni dormir de ella.  Mi vecina y mi mamá me mostraron como tiene que chupar mi tití para comer, pero demasiado fuerte chupa y me duele. Pero así únicamente se calla. Y yo katu lo que lloro ahí porque me lastima todito mal. Yo quiero darle biberón, pero como mi papá ya no está no me puede comprar. El nomás era el que me compraba las cosas que yo quería.

La otra vez miré por la ventana justo cuando pasaban mis compañeras que se iban en la escuela. Escuchaban música por el camino y se reían. Masiado ya quiero irme otra vez. El otro año me dijo mi mamá, si es que mi vecina se va a poder quedar con mi hija. O sino no sé como vamos a hacer. Igual no sé si voy a poder salvar así, porque me despierto toda la hora de ella a la noche.

Cuando mi mamá llega, yo le tengo que llevar a mi bebé  lejos porque viene cansada y pirevaí nde bárbaro, parece que está enojada. Una vez me encontró llorando porque se me rompió todo la punta del titi. Se puso luego muy nerviosa y me gritó  “eaguanta nde gusto kue”.

Mi gusto kue ko era irme en la canchita con mis amigas nomás.

Cuando ella se pone así argel yo salgo nomás en esa hamaquita que tenemos. Además ahí la nena en un sapyaite se duerme sobre mi pecho, y yo también. A veces parece que estoy soñando nomás.  Pero después me despierto y mi bebé sigue ahí. Seguro que es porque demasiado le recé a la virgen por esa muñeca que quería  y me dio una de verdaite luego.

“Felicidades”, me dijo mi mamá esta mañana. Lo que quiero saber es si yo me tengo que quedar con mi bebé siempre, porque las muñecas ko no crecen, y esta katu no para de crecer, feroz ya está. Mi vecina me dijo la otra vez que sí, que yo soy su mamá y que las mamás tienen que cuidarle a sus hijos siempre. O sea, hoy es mi primer día de la madre.

Y como piko va a ser eso, si mi muñeca nomás ko era.

 

Ñasaindy, 12 años.